El pueblo de Haití tuvo que soportar un terrible terremoto de 7.10 grados y que ha dejado secuelas irreparables por el momento. El caos y la desesperación se han hecho presentes en el país americano. Y nuestros hermanos hoy día están sufriendo la tragedia. Nosotros los de Tarjeta Roja nos adherimos al sentido mundial de condolencia por todos los que sufren en el país hermano de Haití.
No tenemos los medios económicos suficientes, pero nuestros sentimientos espirituales están con todo el pueblo de Haití a quienes enviamos nuestro pesar y las oraciones respectivas para que esta eventual catástrofe sea superada lo antes posible. El mundo entero se ha puesto de pie y los países están enviando en estos momentos su ayuda voluntaria. Creemos que es posible ayudar en estos momentos, nosotros solo podemos enviarles nuestra solidaridad como seres humanos, siempre será de ayuda para nuestros hermanos que sufren. El amor debe despertar nuestros corazones y los que podemos, debemos poner un granito de arena para que el pueblo del Caribe pueda en la brevedad posible salir adelante. Son muchos los muertos y heridos que ha dejado este terrible terremoto, y muchísima gente que en estos momentos están llorando a sus seres queridos para ellos y para todo el luto del país, nuestras condolencias y pesares y sepan que acá los de esta columna estaremos siempre acompañándolos en el dolor.
Solo nos queda como humanos y con el corazón en la mano solicitar a quienes pueden brindar ayuda económica hacerlo para que el pueblo se levante y surja de su eventual tragedia y pueda disfrutar de la vida como un pueblo sano. Sabemos que sufren, pero a la vez sabemos también que todo el mundo está con ellos, que nuestras oraciones llegaran a su espíritu y que la esperanza y la fe los levantara hacia un futuro mejor y sano en espíritu.
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