Es emocionante por cuanto hemos llegado después de casi diez años cuando por esos dias, este puente que empezaría a construirse allá por el año 1988, estaba ya en su fase final y faltaban apenas terminar su gran playa de estacionamiento vehicular que está nada menos que debajo de este parque que hemos descrito. Era temporada de invierno como hoy, y llegamos justo para encargarnos del terminado y pulido del piso de concreto de este parqueo vehicular.Desde esa vez nunca más pudimos estar por aquí. No está demás recordar de que por esos años aún las cámaras digitales no habían salido masivamente al mercado como hoy, y los únicos recuerdos que tenemos son las fotos tradicionales ya en deshuso actualmente.Tampoco existía el uso del internet como hoy.


Es emocionante esta inmensa obra para cualquier visitante y lo que sentimos es que estamos ante una maravila más del mundo. Es tan majestuoso como fueron para su época con seguridad, Machu Picchu o las pirámides de Egipto por citar sólo dos ejemplos.La historia de este puente que tiene una longitud de 3,911 metros y que une las islas de Honshu y Shikoku, dice que necesitó de dos millones de hombres para construirlo. ¡No lo sabiamos!...entonces nuestra fuerza también estuvo allí poniendo su grano de arena. Es más, señala de que se utilizaron 181 mil toneladas de acero, y se necesitó 1.4 millones de metros cúbicos de concreto.Y los científicos japoneses lo diseñaron tras pacientes estudios y pruebas, para soportar los más terribles huracanes y terremotos que puedan ocurrir en cualquier momento.

Diríamos de que nada se queda en la incertidumbre. Todo está tan explicado, tan expuesto al detalle, no hay espacio para duda alguna tanto así que cuando uno ingresa a su centro de exposición sobre el cómo se construyó esta faraónica obra, el asombro nos envuelve más todavía y comprendemos entonces lo que la sabiduría japonesa es capaz de hacer para que el visitante salga ilustradísimo tras su visita.También hay que decir de que se puede subir en ascensor hasta la parte inferior de este puente (en medio de las vigas de acero en zig zag), en donde existe un pasadizo en cristal para caminar y divisar el mar en una vista de planta espectacular.


También se puede subir más todavía, hasta la punta de una de las dos columnas que lo sostienen y desde donde se observa un panorama único. Y aquí queriamos llegar, las "guayas" o soguillas de acero ultraresistentes que cuelgan entre columna y columna ( no olvidemos de que las zapatas de estas columnas alcanzan el tamaño de un campo de beisbol tal como se vé en las fotos), son el resultado del trenzado de una y otra fibra o alambre. Y la fibra más delgada(véase con atención las imágenes), tiene un grosor de 5 milímetros y algunos centésimos, y entonces, si desarmáramos o desilacharamos estas gruesas sogas de acero que sostienen al puente, y luego , uniésemos todas las fibras de 5 milimetros entre sí, podriamos obtener un alambre que daria... ¡¡SIETE VUELTAS Y MEDIA A LA TIERRA!! Y así podríamos describir paso a paso lo que puede hacer este Japón moderno en donde tenemos el privilegio de vivir, y de hecho, el deber también de respetarlo .

Este es el Akashi Kaykio, producto de una tecnologia puesta al servicio de la humanidad y del saber para las futuras generaciones. Ya lo sabe, el día en que esté de paso por Kobe, no se olvide de visitar este majestuoso puente en donde alguna vez pusimos nuestra fuerza o grano de arena.Es el único que existe en el planeta por la tecnología empleada en su edificación. Aunque usted no lo crea.
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