Se dice de que a esta edad ASIMO yá cumplió con toda una primera etapa de su vida. Se dá como terminado una etapa de todo cuanto puede hacer en movimientos motores casi perfectos a la de un ser humano, y lo que ahora se busca - como segunda etapa-, es cómo crearle un cerebro tan igual al de un hombre para que así dé ese gran salto. Este es el desafío para los científicos de la HONDA en esta meca de la tecnología en que vivimos hoy.
¿Meca de la tecnología? Sí, este Japón que algúna vez nos abrió sus puertas nos suscita en estos últimos dias de este año, muchísmas cosas . Para muchos vivir aquí es un privilegio, en la medida de que este es un paraíso del orden y la seguridad que no lo vamos a encontrar así nomás en otro lado de este mundo. No se equivocan, están en lo cierto. Tecnología, si . Qué extraordinaria visión de los científicos japoneses para direccionar sus sueños y hacerlos realidad en beneficio de la humanidad. Estamos hoy en una época dominada por el mundo virtual. Se escucha a veces decir a los entendidos en esta materia, los que promocionan y venden, de que, " quién no se actualiza se queda en el camino". Mas cuando para unos - es mi caso- , con los escasísimos conocimientos que tenemos para deletrear y navegar por este mundo virtual, tratamos de entender si esto es cierto. Vaya, primero habría que interrogarnos y respondernos si necesitamos estar al día de todo cuanto sale en equipos y en programas propios de este mundo para ser felices.
Creemos que la otra cara, el otro lado de esta modernidad orientada a lo comercial , lo que prima es esa" fiebre consumista". Ningún niño japonés hoy está contento con él modelo de celular que compró ayer porque ya vió hoy un comercial en la TV explicando las bondades de un nuevo modelo. Bueno, mejor hasta allí nomás.En otra continuaremos. No me salgo del tema que ASIMO podría enfadarse.
Decía de lo extraordinario de la visión de los científicos de este país y de la tecnología que producen que sigue siendo la más admirada en el mundo. Y no es de ahora, es desde antes, y por ello y como un homenaje a ASIMO SAN, quiero recordar ahora mis años de mi niñez. Mi infancia lo viví en la provincia muy lejos de la capital Lima.
Tenía seis años, estudiaba la primaria en mi escuela y cada año, al finalizar nuestros estudios, mi papá viajaba a Lima a realizar algunas compras.Él también era profesor en la escuela. Me acuerdo que todos los años muchos padres de familia le hacían encargos a mi papá, pidiéndoles les compre una y otra cosa. No era fácil en ese tiempo, para los que trabajaban en el campo, dejar así por así sus chacras en época de lluvias y porque tenían que sembrar los productos a cosechar en el año.
Entonces recuerdo que siempre alguien le decía a mi papá: "Profesor Clemente, por favor cómpreme un alicate pero que diga "made in japan". Otro padre de familia una vez le pidió: "Profesor cómpreme un cantor -radio- marca KOYO , es japonés no se olvide". Ýo tenía siete años y cuando mi papá, después de estar en Lima unos días alojado en casa de unos tíos, regresaba con todos los encargos pedidos. A su llegada, todo el mundo quedaba feliz de tener una herramienta hecha en Japón. Es más, en nuestra casa desde antes, teníamos herramientas muy antiguas y todas con la leyenda "made in japan". Recuerdo que mi papá me explicaba diciéndome de que los japoneses son los más inteligentes del mundo y que todo cuanto fabrican duran muchísimo y no se gastan ni malogran.Tenía razón. Todo lo fabricado en Japón tenía prestigio y continua teniéndolo en el mundo entero todavía.
Años después, cuando cumplí diez años mi papá consiguió una plaza para trabajar en Lima y entonces dejamos nuestro pueblo, y al llegar a la capital, conocimos a muchos japoneses que tenían sus chacras cerca a donde viviamos. Allí es donde escuché por primera vez eso del orden, la puntualidad, la laboriosidad y tanto más de todos ellos. Con el tiempo me hice amigo de ellos y pude ver e ingresar a sus grandes huertas y convencerme de que formaban parte de una cultura ejemplarizadora para todos nosotros.Luego empezariamos a saber de los robots que se inventaban y entonces alucinábamos ya en la secundaria, sobre "cómo es que sería la vida de los japoneses en medio de todos los robots que tienen".
Japón siempre fué prestigio y ejemplo a seguir. Recuerdo que había un programa en la televisión que se llamaba UNA VENTANA AL FUTURO, y siempre los especiales eran dedicados a la tecnología japonesa. Hasta allí todo, Japón debe ser otro mundo, quién como ellos. cómo no fuésemos nostros aquí igual que ellos, me decía.
Mas lo que nunca pasó por mis sueños es el poder conocer este mundo.Nunca.Fué como de un día para otro.Nunca pensé en llegar por aquí y estar viviendo tantísimos años y estar hoy, saludando, al señor ASIMO por su cumpleaños.Carambas, cómo no estan mis padres conmigo en este mundo para contarles todo. ¡ASIMO SAN MATA NEE!!! .
(Desde Kansai, Japón: YVAN RAMIREZ RODRIGUEZ.)
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