16 megapíxeles, 102.4000 ISO
Tal y como ya apuntaban todos los pronósticos, esta Mark IV vuelve a apostar por un sensor de tipo CMOS y tamaño APS-H. Ligeramente más pequeño que el captor de formato completo, Canon lo viene usando en esta saga desde la primera generación de las EOS-1D.
Con un factor de multiplicación de 1,3x, la cámara experimenta un notable aumento de resolución respecto a los 10 millones de píxeles que lucía su predecesora, apostando ahora por 16 megapíxeles.
Un incremento del 60% que, según se explica desde Canon, llega acompañado de cambios en la estructura de los fotodiodos del sensor y mejoras en lo que se refiere al control del ruido. De hecho, tal y como ya apuntaban muchas apuestas, la EOS-1D Mark IV sigue la estela de la citada Nikon D3s y se atreve con sensibilidades calibradas de 100 a 12.800 ISO y con valores forzados de hasta 50 y 102.400 ISO.
10 fotogramas por segundo
Menos acertados fueron los pronósticos que daban por hecho el aumento de la velocidad hasta 12 e incluso 14 fotogramas por segundo. En su lugar, esta Mark IV se mantiene fiel a los 10 fotogramas por segundo de su predecesora.
Dotada de dos procesadores DiGIC IV, la cámara es capaz de mantener esta cadencia de disparo hasta 121 imágenes en formato JPEG. Además, también estrena un nuevo formato, el llamado M-RAW, que trabaja con 9 megapíxeles y que convive con el ya conocido S-RAW, de 4 millones de puntos.
Enfoque y vídeo
Con un diseño aparentemente idéntico al de la generación anterior y una construcción de la que Canon alaba su resistencia, la pantalla de 3 pulgadas y 920.000 puntos es uno de los pocos cambios externos que se citan en la lista de novedades.
De todos modos, más allá de la atención recibida por la resolución y la velocidad, una de las claves de esta Mark IV es la reformulación de su sistema de enfoque tras los problemas experimentados por la EOS-1D Mark III.
Fiel al mecanismo de 45 puntos de su predecesora, los cambios incluyen 39 puntos en cruz y un renovado sistema de seguimiento (AI Servo II AF), que según los datos oficiales mejora la eficacia y precisión a la hora de fijar un sujeto y mantenerlo enfocado durante su movimiento.
Tampoco hay sorpresas respecto a la grabación de vídeo, que se convierte en otra de las prestaciones estelares de esta cámara. De este modo, la Mark IV hace suyas las características de la EOS 7D tanto en tamaño de cuadro (1920 x 1080 puntos) como en la posibilidad de elegir entre 24, 25, 50 ó 60 fotogramas por segundo.
Tampoco faltan los controles manuales, la entrada para micrófonos externos y la posibilidad de editar las secuencias de vídeo en la propia cámara.
Pese a que por ahora no ha trascendido ninguna información oficial sobre la rumoreada renovación del zoom 70-200 mm f2.8 IS L, junto a la Mark IV sí se ha presentado una nueva versión del transmisor inalámbrico WFT-E2 II.
Canon ha anunciado a través de su división alemana que la EOS-1D Mark IV estará disponible a partir de mediados de diciembre por 4.700 euros. La división española de la compañía, sin embargo, ha confirmado que el precio de la nueva SLR será de 4.900 euros.
Lo que se puede hacer con esta cámara: |