Se dice de que los antiguos guerreros samurais lo llevaban consigo en sus campañas bélicas. Pero no sólo aquí en Japón es posible verlo, también en el resto de paises asiáticos es un motivo especial en estos últimos dias. En esta época moderna claro que hay todo tipo de máquina para fabricarlo en serie , secarlo y trozarlo en cubos y venderlo en grandes cantidades antes y después que ha llegado un año nuevo.
Pero en el caso del mochi preparado manualmente y utilizando sólo un mortero de piedra o madera(usu), y una comba de madera(kine), constituye un acto casi religioso. La gente se congrega ( el mochitsuki) y todos toman parte en su preparación en la fase más importante cual es, "moler" a golpe de comba la masa de arroz que es volteada después de cada martilleo. La masa tiene que alcanzar una elasticidad tal , y cuando se vuelve gomosa e imposile de manipular es cuando es retirada del mortero y llevada al un recipiente en donde las manos se encargan del resto.En ese recipiente es donde, para trabajar las bolitas, primero se le "baña" en una especie de harina parecida al chuño o maizena en la versión peruana, pero que aquí se llama "katakurico", por ser harina de papa. Sólo así es posible manipular la masa y obtener las bolitas que al momento de tenerlo en la boca se siente tan suave y algo tibia aún.
El mochi al estilo tradicional, se prepara una sola vez al año y en cualquiera de los dias previos a la llegada del año nuevo. Es todo un rito de confraternidad de los vecinos de cualquier barrio. Todos degustan y lo "asientan" con el sake y cerveza. También, en algunos supermercados, dias antes se anuncia de que se preparará tal dia y entonces todos esperan ese momento que dura algunas horas pues se agota rápido.
En nuestro caso, después de año de estar viajando y estar ausente de casa por temporadas por razones de trabajo. Después de volver a casa en estos últimos dias, no hay nada más reconfortante que encontrarnos con este acto que es la muestra mas fehaciente del valor de la cultura de un pueblo. Presenciar un acto así, es casi reecontrarnos con las costumbres de nuestros pueblos en toda la américa andina.Desde Mexico hasta el rio Maule en Chile por decirlo, es posible encontrarnos con miles de festividades. Así es Japón por dentro. Es un pueblo con alma, con cultura propia tan antiquísima y que continua rigiendo la vida de los 125 millones de habitantes.
Hoy estamos en la puerta de un supermercado en donde presenciamos al mochi en dos sabores. Una masa de color verde dara nacimiento a los yomogimochi ( las hojas de algunas plantas aromáticas le dan esa coloración). Luego también apreciamos en la mesa de trabajo, una cantidad de bolas de color marrón oscuro. Estas son de una masa de "anko", que es un grano parecido al frejol que luego de ser sancochado fué mezclado con azúcar. Su sabor así es dulce, y entonces se toma una de ella y se le coloca al centro de la bolita blanca y pasa a llamarse ankomochi. Es el más delicioso y el preferido por los niños. Nuestro modelo, Miyagi Kun no se hizo problema en posar para nuestro lente mientras lo saboreaba junto a su hermana Yoshiko Shan. También en este lugar se aprecia al shiromochi, es decir el mochi sólo y blanco(shiroi).
Tuvimos suerte esta mañana, pues a unos cuantos metros de este supermercado, y mientras registrábamos cada paso de la preparación, nos percatamos de que había otro acto más y allí fuimos |