Hoy 30 de Diciembre de este 2009, mientras nos dirigiamos a realizar el mantenimiento de las máquinas de trabajo, limpiarlo y engrasar y poner todo en orden todo para empezar un nuevo año, nos encontramos con un tercer escenario de preparación del mochi. Se realizaba dentro de una congregación religiosa sintoista, y allí logramos algunas escenas complementarias a este reporte que dedicamos especialmente a nuestros amigos, estudiantes de ciencias sociales de la Universidad Autónoma en Mexico.
En efecto, en el momento de dar forma al mochi , allí estaban las ancianas japonesas enseñando a los niños sobre este procedimiento., pero observamos un detalle, para dar forma u obtener las bolitas de mochi se necesita regular fuerza en ambas manos, y por eso, las mujeres estaban empleando una máquina auxiliar en esta fase final. La experiencia y sabiduria transmitida a las nuevas generaciones, en este caso las niñas presentes, tan igual como los niños, que llevados por sus padres, aprenden a dar los primeros golpes con el kine, es decir, el tsuku, el machacado.
Y esta fue una oportunidad que se nos presentó, fuimos invitados en un momento a tomar el kine y dar algunos " martillazos" al mochi siguiendo la ronda de los presentes. Todo ocurrió en un par de minutos, por cuanto estábamos en camino a nuestra última sesión de este año en nuestro trabajo.
Este es el Japón por dentro, que pese a ser la primera potencia tecnológica del mundo en su sentido de preservar la paz y la vida de la humanidad, mantiene viva su cultura tradicional que rige la vida de la mayoría de los 125 millones de japoneses. Japón es un pueblo con alma porque tiene cultura propia, tiene raices que data de un milenario pasado tan igual como el resto de paises en la India, el resto del Asia, Mesopotania, Mexico y resto de paises andinos de nuestra América . De todos estos pueblos se formó y dió origen a la cultura universal en todo el planeta. Y aquí solo estamos recordando a nuestros maestros de aula universitaria como Pablo Macera o Guillermo Lumbreras en el Perú, quienes entre los muchos, trabajaron y trabajan desde esta optica en su quehacer diario.
Hay pueblos que no tienen alma, son huérfanos de cultura propia porque son parte de expansiones coloniales sobre territorios en donde no había nada en términos de desarrollo cultural. En esos territorios a donde llegaron, no existian sociedades desarrolladas. Y sobre esos territorios, llegaron hombres sedientos de riqueza, aventureros, y para quienes la vida de los pocos que encontraban ,no valia nada porque los consideraban animales a quienes habia que domesticar. Esto la apuntaba en sus primeras obras el escritor uruguayo Eduardo Galeano.
La cultura viva y milenaria en un pueblo compone su esencia. Sin ella la vida de sus gentes sería distinta. Japón es en esta perspectiva, un reducto cultural en donde los valores morales son la columna vertebral de la vida social. Fuera de sus fronteras la vida es distinta. Fuera de sus fronteras ,existe aunque parezca mentira, una "cultura" que de pronto ha emergido de esos pueblos sin alma, de aventureros Y saqueadores que fueron en el pasado. y que busca, a como dé lugar y en nombre de "su civilización", homogenizar "culturalmente" el mundo entero con sus "valores" que fomentan el ocio, la indiciplina, el desamor al trabajo, el libertinaje,la vida fácil a cualquier costo...y tanto más. Incluso, proclaman de que su "comida chatarra" es la más nutritiva, y yá quisieran de que aquí en Japón dejáramos de saborear y preparar el mochi, y reemplazarlo, hablando con propiedad, por la basura que venden.El Año del Tigre ya esta muy cerca.En este año venidero, la cultura de este Pais del Sol Naciente seguirá brillando intensamente. Volveremos.(Kansai,30-12.2009).
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