Trato de imaginar esos segundo últimos de tu vida MIKI ENDO. Esos segundos que se pasaban en cuenta regresiva mientras el tsunami llegaba y crecía ante tus ojos hasta envolverte y silenciarte.Trato de imaginar MIKI ENDO, de qué es lo que habrás pensado en esos segundos últimos en que pudiste ver el cielo azul y las montañas y los árboles, mientras gritabas con todas tus fuerzas hasta que terminaste envuelta por la furia del mar. Y es casi seguro, de que pensabas en esos últimos instantes, de que todo el mundo estaba presenciando tu batalla, y que luego,tras consumarse, iríamos a recordarte y prometerte con seguir esa causa tuya que te llevó a sacrificar tu existencia: salvar la vida humana de tu pueblo. Y luego, y luego MIKI ENDO, luego sólo el cielo para tí después de inmolarte.
Y tu inmolación es tan igual, muy perfecta, como esa inmolación de tus antepasados descendientes de los guerreros samuráis. Tu inmolación es tan igual como el de los kamikazes, aquellos pilotos del ejército japonés que en la Segunda Guerra, despegaban en dirección al enemigo que tenía inmensos barcos con la misión de estrellarse. Dice la historia de que estos pilotos suicidas eran despedidos con ramas de flores de sakura, y porque sus familias tenían la certeza de qué, ellos después de la muerte, irían a reencarnarse en estas flores durante todos los años en época de primavera. Y así sucedió, y así sucede hoy contigo MIKI ENDO. Estamos en primavera, y pese al dolor inmenso que envuelve y enluta a tu país, hoy estamos observando no sólo la belleza incomparable de la sakura, sino que también,en cada flor, te estamos viendo a tí reencarnada. Y por eso hoy a nuestros hijos les enseñamos de tu ejemplo e inmolación para que se sientan orgullosos de tí y de tu país y de su historia ejemplarizante, cuyo último capítulo, acabas de escribirlo tú MIKI ENDO.
Nuestra retribución a tu heroicidad e inmolación está empezando MIKI ENDO. Defenderemos tu país ante cualquier adversidad, y porque queremos que continue siendo, un paraíso como lo califican todos los que llegan por aquí, por el florecimiento de sus valores morales.¡Nó haz muerto MIKI ENDO! |