Del futbol nos ocuparemos mas adelante o al final, si es que quedada algo que comentar. Pero vayamos a la final y a la fiesta que siempre produce estas finales, acá se deja de lado toda rencilla y enemistad, para dar rienda suelta a la pasión por el futbol y vivirla en cuerpo y alma. La belleza no podía quedar de lado, las muchachas se lucieron son su lisura y hermosura por el campo, Y la alegría fue tal, que hasta el sol aparecía y se ocultaba, porque el pronostico del tiempo daba nubes para el domingo en que se jugó la gran final, pero el astro rey también quería mirar la alegría reinante acá en la tierra y especialmente en la zona de Osaka y se asomaba de vez en cuando. Y que decir del paisaje, que creemos que es el mejor para este tipo de eventos, con aire, sol, arboles campo y rio, toda la naturaleza junta para que nosotros, los seres humanos podamos disfrutar de un domingo especial.
Y comenzó la fiesta con los partidos estelares y se fue creando el ambiente para la gran final entre la Familia y los de Unión Bolivia. Veíamos como el publico fluía y fluida por los corredores de asfalto al lado del campo, o bajando las escaleras, en fin, todos los caminos conducían a Roma y por ambos lados, por el norte y por el sur, llegaban y llegaban para disfrutar no solo del espectáculo del futbol sino también para el rencuentro, para la despedida, por que esa era la ultima fecha del campeonato y en verdad, la despedida duró hasta cerca de las 9 de la noche.
No podemos dejar de lado a los niños, nos referimos a los infantes que llegaban en sus cochecitos, empujados por sus padres, si, ellos también llegaban para disfrutar del evento junto a sus progenitores. Ellos, que serán el día de mañana los que seguramente seguirán estas tradicionales actividades de los latinos en tierras japonesas. Y la alegría, la música, dio rienda suelta al espíritu latino y se desbordo la fiesta por todos los lados, cada equipo en su lugar preferido, si, la gente ya conoce donde se ubican, es como si cada uno hubiese comprado una parcela y allí hubiesen levantado su castillo. Y podíamos apreciar grupos por todo lado, unos chicos, otros grandes, compartiendo, disfrutando en armonía y gozando de la fiesta del futbol. Los grupos más grandes siempre han sido los de la Naranja Mecánica y los de la Gran Familia.
Si, así, esta es una pincelada de lo que fue la gran final, un cuadro pintado con todos sus colores y detalles mas finos.
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